Micro-pausas restaurativas en jornadas intensas
Una vela con neroli suave y un toque de cardamomo crea un paréntesis amable sin somnolencia. Siéntate, respira cuatro ciclos lentos, estira hombros y mira un punto lejano. Apaga la vela a los cinco minutos y bebe agua. Este gesto breve, si se repite dos veces al día, mantiene frescura atencional, previene irritabilidad y evita que el cansancio robe calidad a la tarde entera.